Balance del año 2020/Perspectivas para el año 2021

Los micronutrientes como la única forma exitosa a largo plazo para combatir la pandemia del Coronavirus

  • La rápida mutación del virus requiere una estrategia de prevención global completamente nueva

  • En lugar de estrategias de vacunación cuestionables contra nuevas mutaciones de coronavirus – reforcemos la protección de las células de nuestro cuerpo contra todas las variantes del virus.

  • Los micronutrientes como el único enfoque actual para inhibir todos los mecanismos celulares claves de la infección por coronavirus.

Estimados miembros de la Alianza, queridos amigos:

Al final de un año lleno de acontecimientos, el futuro nos tiene a muchos preocupados. ¿Habrán vacunaciones forzadas? ¿Cuánto tiempo durará el aislamiento social impuesto por el gobierno? ¿Reabrirán las escuelas, tiendas y otras instalaciones, en resumen, cuándo podremos volver a nuestra vida normal?

Este año, muchos miembros de nuestra Alianza han observado que la cobertura de los medios de comunicación y los debates sobre políticas de salud se han centrado casi exclusivamente en el desarrollo de nuevas vacunas genéticas patentables, y que se han suprimido sistemáticamente los conocimientos comprobados sobre la importancia de las sustancias naturales para la salud, en particular la importante función de los micronutrientes.

Desde el principio de esta cobertura mediática sesgada, muchos de nosotros hemos identificado la participación de la industria farmacéutica, después de todo, la mayor industria de inversión del mundo. Sin embargo, lo que pocos de nosotros hemos visto es que las acciones de esta industria y sus grupos de presión  no son un signo de fuerza, sino que toda esta industria está en una lucha por la supervivencia. El futuro de estos intereses económicos multimillonarios se ve amenazado por un factor en particular: la explosión del conocimiento científico sobre la importancia de las vitaminas y otros micronutrientes para la salud.

En casi todos los ámbitos de la medicina, desde las enfermedades cardiovasculares hasta el cáncer, se está poniendo de manifiesto que los micronutrientes son superiores a los preparados farmacéuticos existentes en su modo de acción y, sobre todo, en su tolerabilidad para los pacientes.

Una mirada a la biblioteca en línea más grande del mundo, el sitio web PubMed.gov del gobierno de los Estados Unidos, muestra que ningún área de la medicina ha visto tal explosión en publicaciones científicas como la investigación sobre micronutrientes.

Esto se ilustra en los siguientes diagramas:

Estudios publicados sobre vitaminas y enfermedades cardiovasculares.

Los estudios publicados sobre las vitaminas y el cáncer.

Estudios publicados sobre vitaminas e infecciones.

Los estudios publicados sobre las vitaminas y las enfermedades virales.

Estos diagramas le dan una idea del impresionante progreso de la investigación sobre  micronutrientes, especialmente en el curso de la última década. Para nuestra Alianza de Salud, este rápido aumento en el conocimiento en el campo de la investigación de las vitaminas y la medicina celular, significa que hemos hecho un impresionante progreso hacia nuestro objetivo de «Salud para todos».

Para el negocio de la inversión farmacéutica, por otra parte, este desarrollo representa una amenaza existencial, ya que pone de relieve el hecho de que en todas las áreas importantes de la medicina, el papel de los micronutrientes en la prevención y el control de las enfermedades está ganando reconocimiento científico y clínico.

Si este rápido desarrollo continúa, las  consecuencias serán de gran alcance para la industria de inversión más grande del mundo dentro de unas pocas décadas:

  • El colapso del mercado farmacéutico mundial. Los productos farmacéuticos son casi todos preparados sintéticos patentados, más del 80% de los cuales se limitan a tratar los síntomas sin eliminar las causas de la enfermedad a nivel celular. Estos productos patentados -cuyas regalías constituyen la base del negocio de la inversión farmacéutica- están siendo sustituidos sistemáticamente por los enfoques superiores de la investigación sobre micronutrientes, que se centra en el papel regulador de las vitaminas y otras moléculas naturales en el metabolismo celular. Esto amenaza la continuidad del mercado farmacéutico mundial, cuyo valor asciende actualmente a más de 1000 millones de euros al año.
  • La pérdida de credibilidad de la industria farmacéutica en su conjunto.  Ahora bien, como resulta que las vitaminas y otras sustancias naturales son en muchos ámbitos equivalentes o superiores a los preparados farmacéuticos sintéticos, caros y – casi en todos los casos – tóxicos, en todo el mundo se reconoce la base comercial objetiva de la industria farmacéutica, es decir, el «negocio de la inversión con la enfermedad». Esto pone en peligro no sólo la existencia continua de esta industria, sino también la supervivencia de un ejército mundial de grupos de presión en la medicina, los medios de comunicación y, sobre todo, la política, a través de los cuales esta industria de inversión sigue intentando establecer un «monopolio de la salud» a nivel mundial.

En resumen, después de más de 100 años de dominación casi completa, el multimillonario «negocio de inversión con la enfermedad» está en una lucha por la supervivencia. Su mayor amenaza: el impresionante progreso de la investigación mundial sobre vitaminas.

Ya está claro que, a largo plazo, toda esta industria de inversiones no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir en una sociedad democrática. La continuación de un negocio multimillonario, basado en la continuación de las enfermedades, sólo es posible en una dictadura económica. Sólo así se explica que en Alemania y en otros países exportadores de productos farmacéuticos, renombrados grupos de presión farmacéuticos se sienten directamente a la mesa del gabinete, es decir, al centro de control del poder político.

Y éste es precisamente el peligro de las leyes de emergencia propuestas por estos mismos políticos en el contexto de la actual pandemia, que incluyen la derogación incluso de los derechos fundamentales más básicos: se puede abusar de esta leyes -incluso mucho después del fin de la actual pandemia- para asegurar la continuación del poder y la continuación del multimillonario «negocio de inversión con la enfermedad».

Este sobrio análisis es un requisito previo para que podamos clasificar correctamente los acontecimientos políticos vividos en el contexto de la pandemia de coronavirus y sus consecuencias sociales. Sólo así podemos entender por qué millones de personas fueron deliberadamente privadas de los hallazgos vitales de la investigación de micronutrientes para combatir la pandemia de coronavirus.

Sólo así se puede entender por qué los individuos – por ejemplo, un ministro de sanidad – pueden usurpar poderes que, pasando por encima del parlamento, pueden suspender los derechos más fundamentales de millones de personas.

Como científico que contribuyó con descubrimientos cruciales a la importancia de los micronutrientes en la lucha contra las enfermedades comunes hace tres décadas, y como fundador de nuestra Alianza para la Salud, considero que es mi deber compartir con ustedes este sobrio análisis al final de un año lleno de acontecimientos.

Debemos reconocer que la industria farmacéutica y sus líderes de opinión no actúan desde una posición de fuerza, sino desde la debilidad – están luchando por la supervivencia del anticuado «modelo de negocio farmacéutico». Esta sobria comprensión nos permite evaluar adecuadamente nuestra propia fuerza como promotores y arquitectos de un moderno y futuro sistema de salud.

En otras palabras, la crisis actual ofrece una gran oportunidad para establecer la investigación sobre micronutrientes como la base del cambio histórico, largamente esperado, hacia la atención sanitaria centrada en la prevención y erradicación de enfermedades.

Pero primero, es importante prevenir la amenaza de la vacunación forzosa y poner fin a la actual pandemia de coronavirus, con claridad basada en los hallazgos científicos de la investigación sobre micronutrientes.

Hechos para controlar la pandemia de coronavirus

Resumamos los hechos sobre la actual pandemia después de un año:

  1. Todos los preparados farmacéuticos que se sometieron a pruebas fallaron. Un estudio de la OMS realizado en el otoño de 2020 llegó a la conclusión de que el Remdesivir y todos los demás preparados farmacéuticos sometidos a prueba en ensayos clínicos no tenían ningún efecto en la tasa de mortalidad de los pacientes infectados por el coronavirus.
  2. Las vacunas genéticas que se están promoviendo ahora son experimentales e implican la inyección de material genético del coronavirus, envuelto en un segundo virus vivo (adenovirus), en las células del cuerpo humano a través de la vacunación.
  3. Los hallazgos sobre las consecuencias de esta manipulación del metabolismo celular sólo están disponibles, por su propia naturaleza, en un período de unos pocos meses. No se ha encontrado nada sobre las consecuencias a largo plazo, incluyendo un posible cambio en la composición genética. Por lo tanto, una estrategia de pandemia con estas vacunas genéticas se asocia con riesgos completamente desconocidos sobre los efectos secundarios a largo plazo. Los políticos y las empresas farmacéuticas lo saben.
  4. Ninguna de estas vacunas experimentales ha sido probada en pacientes con infección por coronavirus o en individuos infectados por coronavirus. Cualquier afirmación de que estas vacunas ayudan a los pacientes con enfermedad por coronavirus no tiene una base objetiva.
  5. Las vacunas sólo son efectivas contra un subtipo.
  6. La propagación de una campaña de vacunación en toda la población con estas vacunas experimentales, se basa únicamente en que se produzcan menos infecciones en el grupo de la vacuna en comparación con el grupo del placebo en una fracción (alrededor de tres por cada mil) de los pacientes.
  7. El único estudio que ha demostrado eficacia en pacientes críticos con COVID-19 se realizó con altas dosis de vitamina C. Se demostró que con una dosis diaria de 24 g de vitamina C, la tasa de supervivencia de los pacientes fue el doble que sin la vitamina C.

El hecho de que los resultados de este estudio clínico sobre las vitaminas no son una coincidencia, está demostrado por los resultados de la investigación científica de nuestro instituto de investigación.

Los micronutrientes regulan las células del cuerpo en la lucha de defensa contra los coronavirus

Desde el comienzo de la pandemia, nuestro instituto de investigación en California, dirigido por la Dra. Aleksandra Niedzwiecki, se ha propuesto desarrollar y probar científicamente formas naturales y eficaces para controlar la pandemia de coronavirus. Los resultados – como se indica a continuación – tienen implicaciones de gran alcance para un control exitoso de la pandemia de coronavirus.

Los amplios resultados del estudio muestran que ciertas combinaciones de micronutrientes son capaces de inhibir significativamente o casi completamente todos los mecanismos claves de las infecciones por coronavirus previamente conocidos. Estos incluyen:

  1. Inhibición significativa de la unión de las proteínas de unión de los coronavirus (picos) a las proteínas de «anclaje» del virus (receptores ACE2) en la superficie de las células humanas.
  2. Inhibición significativa de la producción de proteínas de anclaje (receptores ACE2) dentro de las células humanas con riesgo de infección viral.
  3. Inhibición significativa de todas las proteínas clave conocidas (enzimas) que participan en la captación del virus y su multiplicación dentro de las células humanas.

En la siguiente imagen se presenta una comparación entre los resultados de la investigación sobre micronutrientes y las pruebas disponibles para un enfoque de la vacunación  basado en los genes.

Comparación de micronutrientes (A) y vacunas genéticas (B): los resultados de la investigación muestran que los micronutrientes inhiben todos las etapas críticas de la infección por coronavirus, incluyendo la unión del virus a los receptores de la superficie de la célula (l), su absorción en la célula (2), la liberación del ADN viral dentro de la célula (3) y, por lo tanto, la replicación viral (4). Incluso la producción (expresión) de los receptores virales por parte de las células puede ser inhibida en más del 90% (5). Por lo tanto, los micronutrientes tienen una amplia función reguladora que contrarresta la infección de las células somáticas humanas por coronavirus de manera compleja (A). En cambio, las vacunas genéticas se dirigen principalmente a la unión del virus a la superficie de la célula. Otros objetivos de las vacunas genéticas en el interior de la célula son poco o nada conocidos (B).

Los detalles de estos importantes hallazgos de la investigación se han publicado o presentado para su publicación en revistas científicas. Ya están disponibles en todo el mundo en varios idiomas, incluido el alemán, en el sitio web www.dr-rath-education.org. Los nuevos resultados de las investigaciones se añadirán sistemáticamente.

La importancia de estos hallazgos de la investigación sobre los micronutrientes a la luz de la rápida mutación del coronavirus.

En los últimos días del 2020, se detectó un coronavirus mutado en el Reino Unido. La mutación de este virus también afectó a los sitios de unión de las proteínas de la superficie viral (picos) utilizadas por los coronavirus para acoplarse a los receptores de las células humanas (receptores ACE-2).

Esto tiene consecuencias de gran alcance para los intentos de controlar la pandemia del corona solamente con vacunas, todas las cuales se dirigen a las proteínas de picos de un subtipo muy específico de coronavirus. Si el virus muta, las proteínas de pico cambian y las vacunas desarrolladas son apenas efectivas, si es que lo son.

A diferencia de las estrategias de vacunación, todas las cuales tienen por objeto inhibir la unión del coronavirus a la superficie celular, el enfoque de los micronutrientes interviene en el metabolismo celular de manera reguladora, protegiendo así las células del cuerpo contra todos los subtipos del coronavirus, incluidos los que aún no han aparecido.

Como ya se ha explicado, los micronutrientes no sólo impiden la unión del virus, sino que también conducen a una producción (expresión) significativamente reducida de las puertas de entrada del virus (receptores ACE2). Además, las combinaciones de micronutrientes estudiadas inhiben significativamente toda la cadena de enzimas esenciales para la replicación del virus dentro de la célula huésped humana.

Debido a estos múltiples enfoques «multiobjetivo», el enfoque de los micronutrientes ya es equivalente, si no superior, a una simple estrategia de vacunación de «objetivo único» para el control a largo plazo de la pandemia de coronavirus, o la prevención de nuevas olas pandémicas.

Esta superioridad de una estrategia de micronutrientes para combatir la pandemia de coronavirus -incluidos los futuros coronavirus mutantes- se resume en el siguiente gráfico:

Izquierda: Todas las vacunas aprobadas hasta la fecha para combatir la pandemia, se basan en una proteína de superficie específica (spike) de un subtipo particular de coronavirus. El objetivo de esta estrategia de vacunación es generar anticuerpos en el cuerpo del paciente contra estos picos específicos (o subsecciones de los mismos), que tienen como objetivo inhibir el acoplamiento del virus a las células del cuerpo. Dado que esta vacuna sólo suele ser eficaz contra un subtipo de coronavirus, la estrategia de vacunación tiene poca o ninguna utilidad contra los coronavirus mutantes (subtipos 2 y 3 del diagrama), como ha ocurrido ahora en el Reino Unido.

Derecha: En contraste, la imagen de la derecha muestra la superioridad de una estrategia basada en micronutrientes para controlar la pandemia. La diferencia clave es que el enfoque no está en el virus y sus mutantes, sino en proteger las células del cuerpo de ser atacadas por el coronavirus – y todos sus subtipos. Como han demostrado las investigaciones de nuestro instituto, los micronutrientes no sólo inhiben la unión del virus a los receptores celulares, sino que también reducen el número de receptores celulares e inhiben toda la maquinaria de replicación del virus dentro de la célula. Las células protegidas por micronutrientes son por lo tanto menos o no susceptibles a la infección por coronavirus.

¿Cuáles son las implicaciones de estos hallazgos de la investigación sobre micronutrientes en la lucha contra la pandemia de coronavirus?

Toda estrategia responsable para contener la pandemia de coronavirus y prevenir nuevas pandemias causadas por coronavirus mutantes debe, por lo tanto, comprender la inhibición de toda la gama de mecanismos claves, como se ha demostrado en el caso de los micronutrientes.

Si no se incorpora este principio terapéutico superior en las estrategias nacionales y mundiales de respuesta a las pandemias, la humanidad se verá expuesta a las mismas consecuencias devastadoras con cada nueva pandemia causada por los coronavirus mutantes que experimentamos en 2020.

La importancia de los micronutrientes- científicamente demostrada- para prevenir y combatir incluso futuras pandemias de coronavirus, hace imprescindible reorientar completamente las estrategias de salud nacionales y mundiales para prevenir ampliamente nuevas pandemias de coronavirus.

Los resultados de las investigaciones sobre micronutrientes sobre coronavirus disponibles actualmente, también indican que una deficiencia crónica de micronutrientes en la población mundial fue un requisito previo para la propagación a nivel global de las infecciones por coronavirus y la aparición de la pandemia COVID-19.

Quien niegue, desacredite o incluso se oponga a la importancia de los micronutrientes en el fortalecimiento de la función inmunológica y en la lucha contra las enfermedades infecciosas -contribuyendo así a la carencia de estas sustancias vitales por parte de la población- es en parte responsable del sufrimiento y la muerte de decenas de miles de personas.

¿Debería vacunarse con estas vacunas genéticas?

Nadie puede ordenarle a que se  vacune con las nuevas vacunas genéticas, es sólo su decisión.

Sin embargo, antes de tomar esta decisión, debe estar completamente informado sobre los hechos y las posibles consecuencias de tal vacunación. Los hechos más importantes en breve:

  • Las vacunas genéticas son procedimientos experimentales que se utilizarán por primera vez en toda la población en el contexto de la pandemia de coronavirus.
  • A diferencia de las vacunas proteínicas convencionales, que permanecen fuera de la célula, las vacunas genéticas se inyectan específicamente dentro de la célula.
  • El material genético inyectado -un trozo de ADN de un coronavirus- interfiere específicamente con el software (ADN o ARN) de las células del cuerpo humano.
  • Las consecuencias a medio y largo plazo de esta intervención son completamente desconocidas.
  • No se pueden excluir las afirmaciones contrarias, el patrimonio genético y, por tanto, los efectos secundarios sobre las generaciones futuras.

No confíe en nadie que le oculte estos riesgos o los minimice.

¿Cómo puedo defenderme de una vacunación forzada?

Hasta la fecha, el uso de vacunas basadas en genes se ha justificado -a pesar de los efectos secundarios completamente desconocidos- con el argumento de que no hay alternativas eficaces a este procedimiento experimental.

Esto ya no es así.

Como demuestran los resultados de las investigaciones de nuestro propio instituto y de otras numerosas instituciones de investigación, las estrategias con  micronutrientes son una estrategia equivalente o superior.

Como muestran los resultados de la investigación de nuestro propio instituto y de muchos otros institutos de investigación, las estrategias de micronutrientes son una estrategia equivalente o superior.

Este hecho tiene consecuencias prácticas para cualquiera que no desee exponerse a los riesgos de una estrategia de vacunación genética:

  • Nadie puede ser vacunado contra su voluntad.
  • Ya no se puede obligar a nadie a vacunarse, por ejemplo, restringiendo los viajes o la participación en eventos deportivos y culturales.
  • Esas medidas no sólo son ilegales sino también moralmente reprensibles, ya que se basan en la falsa afirmación de que no hay alternativas.

Todo aquel que deba ser obligado a vacunarse contra su voluntad debe emprender acciones legales.

En estos procedimientos legales, por supuesto, puede hacer uso de los hallazgos científicos de nuestro equipo de investigación, así como de la multitud de otros estudios científicos y clínicos.

¿En quién deberías confiar?

Teniendo en cuenta la amplia gama de opiniones que escuchamos en el contexto del debate sobre la pandemia, no es sorprendente que muchas personas ya no sepan a quién creer.

Mi único consejo en esta situación es: confíe en aquellos que pueden responder de manera convincente a las preguntas obvias en el contexto de la pandemia actual; no crea a aquellos que evaden o simplemente ignoran estas preguntas.

Estas incluyen preguntas tan obvias como:

  • ¿Por qué la pandemia de COVID-19 se limita a nosotros los humanos (Homo sapiens)? ¿Por qué los animales pueden infectarse con coronavirus, pero no enferman o mueren como resultado?
    Respuesta: A diferencia de los humanos, la mayoría de las especies animales pueden producir grandes cantidades de vitamina C de forma natural en el cuerpo, hasta 20 gramos por día, según el peso corporal humano. La vitamina C es uno de los factores de protección más importantes contra las infecciones virales y de otro tipo.
  • ¿Por qué es – aparte de las células de los alvéolos (células alveolares) – la capa de células endoteliales de todo el sistema vascular el tipo de célula que está infectado preferentemente por los coronavirus – un hecho que explica la rápida propagación del virus y la infestación de casi todos los órganos?
    Respuesta: La vitamina C también es crucial para la producción de colágeno y otras moléculas de estabilidad que dan a la pared del vaso sanguíneo su principal fortaleza. Incapaces de la síntesis de vitamina C propia del cuerpo y casi siempre deficientes en vitamina C, los humanos desarrollamos espacios microscópicos entre las células endoteliales que sirven como puertos de entrada para los coronavirus.

Aunque estas preguntas y respuestas son inmediatamente comprensibles para todos, son ignoradas deliberadamente por los llamados expertos de la industria y la política. La razón de ello es que las respuestas a estas importantes preguntas conducirían directamente a una prevención y control causal de la pandemia de coronavirus con la ayuda de micronutrientes.

Política responsable para la protección de la salud y la vida – o crímenes contra la humanidad

Para muchos de nosotros surge una pregunta: ¿Cómo puede ser que los políticos de alto rango ignoren o incluso nieguen los conocimientos vitales de la investigación sobre micronutrientes en la lucha contra la pandemia de coronavirus, a menudo en contra de su mejor criterio? La respuesta a esta pregunta nos lleva no al mundo de las teorías conspirativas, sino al mundo de la economía y la inconmensurable avaricia de las grandes corporaciones.

En el último siglo, la industria farmacéutica ha sido desarrollada por círculos financieros interesados en convertirse en el negocio de inversión más grande y lucrativo del mundo. El volumen de negocios anual actual: más de miles de millones de euros. Mercado: enfermedades humanas. Retorno de la inversión: drogas sintéticas patentadas. La mayor amenaza: remedios naturales no patentables, especialmente vitaminas y otros micronutrientes. Número de lobistas: varias veces el número de parlamentarios.

Sólo así se explica que los grupos de presión farmacéuticos se sientan a la mesa del gabinete del gobierno alemán donde representan los intereses de estos círculos empresariales. El ejemplo más destacado en la actualidad es Jens Spahn, quien, como Ministro de Salud, desempeña un papel importante en la determinación de la política de corona en Alemania y Europa.

Es legítimo que un gobierno haga todo lo que esté a su alcance para afrontar la crisis del  corona desarrollando nuevos métodos terapéuticos, incluyendo vacunas. Lo que no es legítimo – de hecho, es francamente irresponsable – cuando estos políticos deliberadamente niegan a las personas terapias naturales efectivas, sin efectos secundarios y fácilmente disponibles o incluso las desacreditan públicamente. Los políticos que hacen esto ponen en peligro la salud y la vida de millones de personas bajo el pretexto de un supuesto cuidado de la población.

Por esta razón, he decidido presentar una denuncia penal contra Jens Spahn ante la Fiscalía de Bonn por todos los delitos posibles, en particular la realización del § 323c del Código Penal alemán (StGB) y la realización de los delitos derivados de la responsabilidad de garante, en particular los § 212 y 223 del Código Penal alemán (StGB) por omisión (§13 del StGB), así como el § 222 del Código Penal alemán (StGB) (homicidio por negligencia) y el §229 del Código Penal alemán (StGB) (lesiones corporales por negligencia).

Le pido que lea esta denuncia penal y la comparta con amigos y conocidos.

Si desea apoyar esta queja, por favor use la información de contacto proporcionada en la denuncia y haga saber al tribunal que apoya esta queja. Por favor, envíeme una copia de su carta al tribunal a: drrath@dr-rath-health-alliance.org.

La importancia de esta denuncia penal va mucho más allá de las fronteras de Alemania

Hoy en día, el intercambio de conocimientos en todos los ámbitos de la sociedad, incluida la medicina, ya no conoce fronteras geográficas. En la era de Internet y de la comunicación mundial, tratar de bloquear el rápido crecimiento de los conocimientos en la esfera de la investigación sobre micronutrientes mediante medidas nacionales -limitadas a Alemania, por ejemplo- está condenado al fracaso desde el principio. Esto también lo sabe Jens Spahn.

Por esta razón, el Ministro de Salud alemán, junto con la Ministra de Agricultura, Julia Klöckner, están tratando de extender su campaña contra los micronutrientes a toda Europa. A través de la UE con sede en Bruselas, se van a lanzar leyes y regulaciones a nivel europeo que harán más difícil que los más de 500 millones de personas en Europa tengan un acceso sin restricciones a las vitaminas y otros micronutrientes, en contra de todos los hallazgos científicos sobre la importancia de estas sustancias naturales para la salud.

En medio de la pandemia de coronavirus, Julia Klöckner se jactó de que ya había reclutado a políticos de otros 17 países europeos para apoyar estos planes inescrupulosos. Incluso publicó una lista con los nombres y funciones de estos políticos.

La cruzada de Jens Spahn y sus compañeros de armas políticos Klöckner (circunscripción de BASF), Lauterbach (circunscripción de Bayer) y Künast (promotor del Codex Alimentarius) forman parte, pues, de las medidas de protección de los intereses económicos del país exportador de productos farmacéuticos, Alemania. Si esta cruzada contra los micronutrientes tiene éxito, la población de toda Europa pagará el precio con su salud y, en última instancia, con su vida.

Por lo tanto, las personas de toda Europa harían bien en difundir esta importante información en sus países y en unirse a la denuncia penal contra el Sr. Spahn, independientemente del país europeo en el que vivan.

Los siguientes aspectos jugarán un papel importante en todo el mundo.

  1. Todas las vacunas que se promueven actualmente se dirigen a las proteínas de unión (picos) de la primera variante del coronavirus, que utilizan para acoplarse a la superficie de las células para infectarlas.
  2. El objetivo de esta estrategia de vacunación es bloquear estos sitios de unión de los picos del coronavirus por anticuerpos que se producen en el cuerpo de los pacientes después de la vacunación.
  3. Una mutación del coronavirus – como en la variante que ahora se ve en el Reino Unido – también incluye los sitios de unión del virus.
  4. Esto significa que todas las vacunas desarrolladas contra la variante anterior del coronavirus pueden proporcionar poca o ninguna protección contra este coronavirus mutado.
  5. Además, cualquier otra mutación futura del coronavirus conlleva inevitablemente el riesgo de que las vacunas desarrolladas contra las variantes anteriores del coronavirus ya no ofrezcan ninguna protección a la población.
  6. Con cada nueva mutación del coronavirus, la humanidad está expuesta al riesgo de otra pandemia, incluyendo todas las consecuencias sanitarias, económicas y sociales que la humanidad soportó en la primera pandemia.
  7. Todas las variantes de coronavirus – las mutaciones actualmente conocidas y las futuras – utilizan los mismos puertos de entrada celular (receptores ACE-2) en la superficie de nuestras células para infectar el cuerpo, así como la misma «maquinaria enzimática» biológica para la replicación del virus dentro de la célula. Es obvio que la única estrategia efectiva y científicamente significativa para protegerse contra las pandemias causadas por las futuras mutaciones de coronavirus, debe centrarse en la inhibición de estas vías de infección en la superficie y en el interior de nuestras células somáticas.
  8. Para prevenir futuras pandemias, una reorientación fundamental de la investigación médico-científica más allá del intento de bloquear una única variante de coronavirus hacia un nuevo objetivo terapéutico: reforzar la defensa de las células de nuestro cuerpo para protegerlas contra la infección por cualquier mutación de coronavirus.
  9. Si logramos inhibir los mecanismos celulares claves que todas las variantes de coronavirus deben superar para causar la infección, entonces el camino estará preparado para una prevención eficaz contra todas las variantes de coronavirus, incluso las que aún no han aparecido.
  10. Estos mecanismos claves son: a) la inhibición de la producción de los receptores (ACE-2) en la superficie de las células humanas, b) la inhibición de la unión del coronavirus a estos receptores de superficie, c) la inhibición de la entrada del coronavirus en las células, y d) la inhibición de toda la maquinaria celular responsable de la propagación del virus en el interior de las células del cuerpo.
  11. Actualmente, la única forma científicamente probada de lograr la inhibición de todos estos mecanismos simultáneamente son las combinaciones de micronutrientes específicamente desarrolladas.
  12. A la luz de estos resultados, ya no son científicamente defendibles las afirmaciones de que las vacunas que se promueven actualmente -desarrolladas contra una única variante de coronavirus- pueden lograr el control de la pandemia de coronavirus. Por consiguiente, debe rechazarse -por razones científicas y jurídicas- la vacunación obligatoria prescrita con esas vacunas.

Los hechos claros y la lógica convincente pueden ser entendidos por todas las partes involucradas en un proceso legal – demandantes, abogados, jueces – en cualquier parte del mundo. Es más, ningún defensor de la vacunación obligatoria puede refutar estos hechos.

Esta situación fáctica debería alentar a las personas que se oponen a la vacunación obligatoria en todo el mundo, a ayudar activamente a llevar a cabo este proceso educativo global, incluyendo medidas legales.

El importante papel de la Alianza del Dr. Rath para la Salud.

Especialmente en vista de las mutaciones de coronavirus que han aparecido ahora, no se pueden sobrestimar los resultados de los estudios en serie- llevados a cabo en nuestro instituto de investigación este año- sobre el papel primordial de las combinaciones de micronutrientes en la lucha contra la pandemia.

Con estos hallazgos, la humanidad tiene una oportunidad única de prevenir futuras infecciones de coronavirus.

Esta innovadora investigación no fue subvencionada por los dólares de los contribuyentes, sino que fue posible gracias a ustedes, los miembros y amigos de nuestra Alianza para la Salud.

Lo que importa ahora es que todos usemos nuestra fuerza para difundir este conocimiento rápidamente. Para ello, usen esta revisión y los argumentos de la denuncia penal contra Jens Spahn.

Lo que está en juego es nada más y nada menos que la oportunidad de utilizar la actual crisis mundial para establecer los micronutrientes como base de la salud preventiva a escala mundial y librar a las generaciones futuras de enfermedades comunes prevenibles.

¡Hagamos del 2021 nuestro año!

Cordialmente

Dr. Matthias Rath